Discriminación Múltiple: Mujeres Homosexuales

Por: Adriana Guerrero Navarro

México país vasto en cultura y tradiciones, sufre desgraciadamente la discriminación hacia las personas homosexuales, atravesando todos los ámbitos de sus vidas, desde el educativo, familiar, laboral, legal, político y religioso, incluso el ámbito de la salud se ve repercutido.

Las personas homosexuales tienden a exiliarse de sus comunidades y migrar a lugares donde el acoso y la persecución sean menores, de acuerdo con el Presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Ricardo Bucio Mújica.

“La homofobia llega a agresiones físicas, burlas, violaciones e incluso deriva en crímenes de odio. Es injustificada y se basa en prejuicios y estereotipos que deshumanizan a las personas homosexuales”

expresa Bucio en la presentación de la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (2010). Nuestro país ocupa el segundo lugar mundial en crímenes de odio por homofobia, sólo por debajo de Brasil, según el Instituto Oikos Centro Integral. De acuerdo con el mismo organismo, las entidades mexicanas en donde se ha cometido el mayor número de homicidios son el Distrito Federal con 164, Estado de México con 78, Nuevo León con 64 y Michoacán y Jalisco con 54 (El Economista, 17 de mayo de 2013).

Dentro del grupo conocido como LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero), existen algunos más desaventajados que otros, sea por causas económicas, sociales o de otra índole; es decir, si el simple hecho de ser homosexual ya es causa de discriminación y marginación, existen simultáneamente otras variables que agravan la situación para ciertos miembros de este grupo de manera particular. Este es el caso de las mujeres homosexuales en México, cuyas características funcionan como factores de doble discriminación en México.

De acuerdo con el Informe de la Comisión Europea sobre Discriminación Múltiple del 2007, ésta sucede cuando

“una persona es discriminada (tratada de modo distinto y peor que otra) por diferentes factores (raza, género, etc.) en diversos momentos. […] La víctima acumula diversas experiencias de discriminación (diversas por el momento en que se sufren y por la causa o factor que las motiva), por lo que también podría llamarse a esta forma de discriminación acumulativa, doble o triple.”

En el caso de las mujeres homosexuales, esto significa que mientras pueden ser discriminadas en un ambiente laboral por ser mujeres, pueden ser rechazadas de algún restaurante por ser homosexuales, por poner un ejemplo.

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) entrevistó en junio pasado a 5,200 personas que viven o que acuden con frecuencia al DF. Las encuestas revelaron que la discriminación es el principal problema de la capital, la cual se expresa en el maltrato o la falta de respeto hacia algunos grupos de personas, por ejemplo, las expresiones homofóbicas, .

Meramente hablando de la discriminación a mujeres homosexules en el Distrito Federal, el Observatorio Rostros de la Discriminación recibió a través de Facebook y Twitter poco más de 60 tipos distintos de denuncias de mensajes discriminatorios reproducidos en medios de comunicación, de los cuales 41 por ciento correspondían a discriminación contra las mujeres y 25 por ciento contra integrantes del colectivo lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual, reveló el Informe 2011-2012.

Ahora a la suma de la diversidad sexual, el sector lésbico se ha visto discriminado y reprimido por una porción grande de la población. Las mujeres con preferencia sexual distinta a la heterosexual comunican en menor porcentaje que los hombres, su orientación sexual a la madre y al padre (cuatro de cada diez no se lo han dicho a ninguno). Seis de cada diez hombres con preferencia sexual distinta a la heterosexual se lo comunican al padre, siete a la madre. Cinco de cada diez mujeres lo comunican tanto a uno como al otro. Siete hombres y siete mujeres de cada diez comunican su orientación sexual a todos sus amigos, y dos de cada diez lo comunican a algunos amigos. (ENADIS, 2010).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) llamó la atención en 1974 sobre la falta de formación sobre sexualidad de personas capaces de ejecutar los programas educativos donde se pretendía dar información, proponer tratamientos y formar docentes para la asistencia materno-infantil, centros de planificación familiar, de salud mental y comunitaria. De ahí se desprende la necesaria especialización como asesor en educación sexual, experto en terapia sexual y en investigación.

Dicha educación sexual intenta estar abierta a los sectores de población (escuela, facultades, minorías con discapacidades, grupos especiales de la población, minorías étnicas, profesionales de la salud) y está encaminada a:

  • Promover un comportamiento sexual  responsable mediante la ejecución de programas de educación a la población mediante el uso de diversos medios para prevenir la explotación, acoso, manipulación y discriminación sexual.
  • Eliminar el temor, prejuicio, discriminación y odio relacionado con la sexualidad y las minorías sexuales donde se conocería y respetarían las identidades sexuales masculina y femenina, y las diferentes conductas sexuales y orientaciones sexuales (homosexualidad, bisexualidad, heterosexualidad).
  • Eliminar la violencia de género en las que se reconocerían la violencia sexual en diversas formas y las diferentes formas de prevención de las mismas.
  • Integrar programas de salud sexual dentro de la salud pública mediante evaluaciones generales y protocolos de intervención.

En muchas partes del mundo la vida de gays y lesbianas está restringida por una  serie de leyes y de prácticas sociales que les impiden beneficiarse, al mismo nivel que el  resto de la población, de derechos.

En la Encuesta Nacional de Discriminación en México 2010, se muestra que ocho de cada diez mujeres homosexuales piensan que es mejor que las personas hagan pública su preferencia sexual, mientras que siete de cada diez hombres homosexuales coinciden con ese planteamiento. En sentido contrario, una de cada diez mujeres homosexuales y dos de cada diez hombres homosexuales piensa que es mejor que no hagan pública su preferencia sexual.

El problema con el que se enfrentan muchas mujeres es que sus derechos son  violados dentro del ámbito familiar. La denuncia, por tanto, no es fácil, ya que el Estado se ha renegado tradicionalmente a intervenir en este ámbito, al considerar que forma  parte de la esfera íntima de las personas.

Son numerosos los casos en los que la sociedad es instigadora de la violencia ejercida contra las lesbianas o al menos es permisiva. En la actualidad más de doscientos países del mundo penalizan la homosexualidad, en nueve de ellos se aplica la pena de muerte sobre aquellos que  realizan actos homosexuales y en otros, donde la homosexualidad masculina es ilegal,  no se hace mención explícita de la homosexualidad femenina.

Cronograma:


  • 2003   Leyes para combatir la discriminación
  • 2007   Dos entidades federativas; el Distrito Federal y Coahuila, han legalizado las uniones civiles de homosexuales.
  • 2009   El 21 de diciembre de 2009, a pesar de la oposición de la Iglesia, el Gobierno de la Ciudad de México aprobó el matrimonio homosexual, con 39 votos a favor, 20 en contra y 5 abstenciones, convirtiéndose en la primera ciudad de América Latina en hacerlo. Sin embargo, México seguía siendo en 2007 uno de los países en los que más delitos se cometen contra la comunidad LGBT (Lesbiana, Gay, Bisexual y Transexual), siendo asesinada una persona en un crimen homofóbico cada dos días.
  • 2010   Un estudio conducido por la Universidad de Vanderbilt, concluyó que 37.8% de los mexicanos apoyan el matrimonio entre personas del mismo sexo.
  • 2013   Según un estudio de la compañía Pew Research Center, el 61% de la población mexicana cree que la sociedad debe aceptar la homosexualidad.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) estima que en 2007 el porcentaje de personas no heterosexuales oscilaba entre 5 y 6 por ciento del total de la población mexicana; para ese mismo año, la CDHDF calculaba de manera extraoficial alrededor de 875,000 personas homosexuales para la ciudad de México.

En cuanto a la Encuesta Nacional de Discriminación, ENADIS 2010, el ente responsable de su elaboración, la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) explicó que no hubo preguntas específicas para otros segmentos de la población LGBTTTI, debido a que el reducido número de personas Travestis, Transexuales, Transgénero e Intersexuales en la población en general hizo imposible su inclusión en la ENADIS, en razón del porcentaje mínimo de población que se requiere por el tamaño de la muestra para obtener información estadísticamente significativa (INFOGRAFÍA).

Crimenes de Odio:

Estadística Nacional:

  • 1995 – 2012 se han registrado a nivel social 969 conductas homofóbicas
  • 605 homicidios en contra de gays y lesbianas
  • Asesinado a 78 personas transgéneros y transexuales, según datos de la Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odio por Homofobia.

Caso Distrito Federal:

  • 90´s – actual; se han registrado 229 homicidios por razones de orientación sexual o diversidad de género, según un estudio realizado por la UNAM.
  • En cuanto a la discriminación que sufren, en la Ciudad de México, 58.4% de las personas no estarían dispuestas a permitir que en su casa viviera una persona homosexual; el 67.3% está en desacuerdo que las parejas de hombres homosexuales se les permita adoptar niños y el 62.9% está en desacuerdo a que las parejas de lesbianas se les permita adoptar niños.
  • En lo que va del 2013, diversas organizaciones que conforman esta comunidad han presentado 93 quejas ante la Comisión de Derechos Humanos en materia de discriminación, acoso laboral, sexual, violencia física, hostigamiento sexual, acoso escolar entre otras.
  • El 30% de las personas de esta comunidad ha sufrido burlas, humillaciones y agresiones; el 64% ha tenido que fingir ser heterosexual y crear espacios de seguridad a través de redes sociales y lugares de encuentro específicos como estrategias de supervivencia.

Una de cada diez mujeres homosexuales opina que los servicios de salud son intolerantes. Lo mismo sucede con uno de cada diez hombres homosexuales. No obstante, si se observa por porcentajes, es levemente mayor esta apreciación entre las mujeres y de las diferentes respuestas, la policía fue la institución que se percibe como la más intolerante contra las personas homosexuales, superando a la familia. Se advierte que los hombres homosexuales perciben más intolerancia de parte de la policía que las mujeres homosexuales.

Bibliografía:

 

 

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